A la conquista de Asia

El Economista, 2005


A la conquista de Asia

JUAN JOSÉ GUTIÉRREZ, PRESIDENTE DEL POLLO CAMPERO, ALISTA SU ARMAMENTO PARA INVADIR NO SOLO A CHINA, SINO AL ORIENTE MEDIO.

Armado hasta por los huesos en Asia.

El fuego se abrirá en Oriente Medio, sus llamas servirán para preparar una de las recetas más codiciadas por los consumidores de pollo: la de la cadena guatemalteca Campero. Juan José Gutiérrez apuesta a tener el mismo éxito en Asia.

Por Ixchel Santamaría

[email protected]

Una batalla tuvo lugar en la cocina del Oriente Medio. Un grupo de piratas de marcas efectuó un ataque sorpresivo en el que quiso hacer pasar un simple plato de comida por un auténtico platillo de pollo de una compañía que nació al otro lado del mundo, en Guatemala, pero cuya fama parece estar bien extendida en el mundo árabe: Pollo Campero.

No fue posible falsificar el sabor Campero “hasta los huevos”, y el suceso produjo una vana ilusión entre árabes ávidos de tener en sus tierras ese pollo frito, que un grupo de hombres liderados por Dionisio Gutiérrez ideó hace 35 años.

El símbolo del “pollito”, que representa a la cadena, cruza los brazos indignado en el sitio web de la compañía, en donde aún permanece la advertencia del ataque pirata. No se conoce más detalles sobre este, y el presidente del sistema Campero, Juan José Gutiérrez, se limita a decir que el asunto “ya está resuelto”.

Sin duda las misteriosa receta que ha conquistado a Centroamérica y que provoca filas de 300 metros fuera de los restaurantes de la cadena de Estados Unidos, sigue en el anonimato y sigue siendo una ambición para el Oriente Medio.

Es más, un empresario árabe le ofreció a Gutiérrez $12 millones por la fórmula para preparar el famoso pollo. Gutiérrez obviamente no aceptó vender el secreto que le heredó su padre.

Ejecutó sus propias estrategias para aplacar el hambre en el Oriente Medio.

Vendió la franquicia a un grupo de empresarios que ya está listo para invadir esa zona. Kuwait, Jordania, El Cairo y Líbano son los territorios que están en la mira para una primera incursión.

Pero Campero ha pedido una pausa a los franquiciados. Lo árabes tendrán que comer ansias y no pollo por año y medio más. 

¿El motivo? Campero necesita tiempo para posicionarse en su más próxima conquista: China.

En diciembre de este año se convertirá  en la primera cadena centroamericana de comida rápida en entrar al país asiático.

Shangai y Beijing serán las primeras provincias en tener en la mesa el aroma inconfundible. Desde allí, Campero se extenderá hacia todo el mercado con al menos 500 restaurantes.

El origen de un fenómeno

Como cualquier centroamericano, no importa cuán lejos vivas, Campero no dejará de tener presente su tierra. 

Los planes de expansión en la región son fuertes, sobre todo en El Salvador y Guatemala, en donde la cadena ha tenido un éxito rotundo y suma ya 55 y 90 restaurantes, respectivamente.

El sistema se ha desarrollado con tal fuerza en ambos países que a veces se  genera confusión sobre en cuál de los dos se originó la compañía.

“Campero es salvadoreño, yo también lo digo y en Guatemala digo que Campero es guatemalteco, porque Campero se “clonó”. 

“2007 será el año del Iberia y Oriente Medio”

¿Cómo va con su plan de expansión del Pollo Campero?

Nos estamos expandiendo en América Latina, terminando de consolidarnos en Centroamérica, que es nuestra base. En los próximos cinco años vamos a abrir 30 restaurantes en El Salvador y no menos de 80 en la región. Estamos creciendo en México.

¿Cuál en el plan en México?

Son 150 restaurantes. Estados Unidos es muy importante; tenemos 20 restaurantes y empieza un plan de expansión que nos llevará en dos años a 250 restaurantes en China, en Shanghai. Desde allí desarrollaremos Medio Oriente y Europa más adelante. China es hoy el “target” más importante.

¿En cuánto tiempo piensan desarrollar esa zona?

Hay inversionistas que están preparados para abrir 450 restaurantes en cinco años, en China, en provincias como Shangai, Nijin, Guangdong…

¿Solo China?

Vamos a Indonesia También, a Jakarta, con 100 restaurantes, y el Oriente Medio que va en una segunda fase.

¿En un ocasión hablo de Kuwait?

Kuwait es una ciudad muy rica pero muy pequeña, y allí va a estar siempre, no es hoy el momento. Kuwait y el mundo árabe, Oriente Medio, no tienen el potencial que tienen hoy China. La China es el mercado a donde todos estamos viendo, y por la cantidad de pollo que come esa gente, estamos convencidos de que hay una buena oportunidad para Campero.

¿La receta Campero ya fue probada con el público oriental en EUA?

En EUA y en China validamos el concepto, el sabor y el nombre Campero, nos aseguramos de que no dijera otra cosa. Estamos firmando contrato y el primer restaurante se abre 7 u 8 de diciembre.

Imagino que es la pregunta del millón, pero, ¿Quién hizo la receta?

La persona que protagonizó eso ya no está; mi papá, el primer presidente de Campero, Dionisio Gutiérrez, en 1971.

¿Han calculado el valor de esa receta?

En materias primas no vale más de $4 una libra, pero el valor comercial de la fórmula pudiera estar muy por arriba de lo que podemos imaginar. Nunca hemos hecho el cálculo, pero mi punto de referencia es un empresario árabe que la quiso comprar y ofreció $12 millones. Obviamente no se la vendimos.

¿Aun así tienen que esperar más el mundo árabe para que ustedes lleguen?

Por lo menos un año.

¿A qué países llegarían primero?

Kuwait, Jordania, El Cairo y Líbano son ciudades donde tenemos pensado iniciar.

Juan José Gutiérrez, presidente de Pollo Campero.

En el Salvador: un total de 55 restaurantes y proyecciones de abrir 30 más en los próximos cinco años.

“Nunca hemos calculado cuánto vale la receta. Mi único punto de referencia es un empresario árabe que me la quiso comprar en $12 millones.”

Juan José Gutiérrez,

Presidente de Campero.


El Economista